Intervención: "La dictadura vino a imponer por la fuerza un modelo económico"
La intervención vincula la última dictadura con la imposición de un modelo económico basado en el endeudamiento, la concentración y la desindustrialización. Reivindica las luchas por memoria, verdad y justicia, denuncia la persecución política y sostiene que las ideas no pueden imponerse por la fuerza.
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Buenos días.
Para quienes no me conocen, soy Fernanda Raverta, hija de María Inés Raverta, detenida-desaparecida en junio de 1980 durante la última dictadura cívico-militar.
Una dictadura que, no tengo ninguna duda, vino a imponer por la fuerza un modelo económico. Un modelo económico de especulación financiera, de endeudamiento feroz, extremo: de 7.000 millones de dólares con el FMI, la dictadura terminó debiendo 45.000 millones de dólares.
Un modelo económico que dio por tierra con una Argentina industrial. Un modelo económico que generó pobreza, ajuste, hambre, miseria y desocupación.
Y digo “por la fuerza” porque, obviamente, esos modelos económicos se imponen con represión, con persecución política a dirigentes y militantes populares.
Por supuesto, la dictadura tuvo, además, un nivel de perversión inimaginable: los vuelos de la muerte, arrojar personas vivas al mar, los centros clandestinos de detención, el secuestro, la tortura, el asesinato, hacer parir a mujeres en centros clandestinos para después robarles sus bebés y entregárselos a familiares o amigos de militares.
La desaparición forzada.
Y ustedes se preguntarán: ¿por qué no entregarnos a nuestros muertos? ¿Por qué impedirnos despedirlos y enterrarlos?
Debe haber varias explicaciones. Yo me quedo con la idea de que intentaron sembrar un terror que durara para siempre.
Pero ¿saben qué? El miedo no dura para siempre.
Por eso quiero rendir homenaje a las madres y a las abuelas que, pese al miedo, salieron a buscar a sus hijos y a sus hijas.
También quiero reivindicar a Néstor Kirchner y a Cristina Fernández de Kirchner, que supieron contagiarle coraje a la sociedad argentina para que viéramos las marchas que vimos este 24 de marzo, a 50 años del golpe, repletas de ciudadanos y ciudadanas que salieron con valentía a decir “Nunca Más”.
Pero, como les decía, este modelo económico de bolsillos llenos para muy poquitos y estómagos vacíos para tantos, para la mayoría, se instala con persecución.
Y es por eso que, a lo largo de estos 50 años, hubo momentos en los que volvió a instalarse este modelo económico, como sucede hoy.
Es por eso que hoy la persecución es contra Cristina. Es por eso que Cristina está presa. Es por eso que está inhabilitada, proscripta para ser candidata.
Porque saben que, si Cristina es elegida, les vuelve a demostrar a los argentinos que este modelo económico no funciona y que existen otros modelos económicos, como se demostró entre 2013 y 2015, capaces de generar felicidad, distribución de la riqueza, oportunidades y proyectos de vida para las grandes mayorías: trabajadores, chicos, mujeres, jubilados y jubiladas.
Por eso no la dejan competir.
Pero quiero decirles algo: se puede imponer por la fuerza un modelo económico, pero no se pueden imponer ideas por la fuerza.
Por eso yo estoy acá. Porque soy peronista como mi mamá y porque lucho por la dignidad de los hijos del pueblo, como lo hizo mi mamá.
Y por eso me animo a sugerirles que quienes hoy gozan de poder e impunidad no se acostumbren a esa comodidad. Porque, más temprano que tarde, el pueblo va a despertar y va a acomodar y ubicar las cosas y a las personas en su lugar.
Gracias, presidenta.